El Proyecto Aridane
Antecedentes
El Proyecto Aridane nace recogiendo la experiencia del proyecto Revivir El Valle, una iniciativa impulsada en la comarca de Aridane en un momento especialmente difícil, marcado por la erupción volcánica de Tajogaite y la necesidad de acompañar a la población afectada desde la cercanía, favoreciendo su participación y la utilidad del trabajo colectivo realizado.
En aquel contexto, no solo hacía falta información clara y apoyo institucional. También era necesario crear espacios donde las personas pudieran encontrarse, expresar lo que estaban viviendo, compartir sus preocupaciones y hacer llegar sus necesidades y propuestas. Revivir El Valle ayudó precisamente a abrir esos espacios y a situar a la comunidad en el centro del proceso.
A través de encuentros vecinales, acciones de escucha, puntos de información y espacios de coordinación, el proyecto fue generando una forma de trabajar basada en la cercanía, la escucha activa y la colaboración entre ciudadanía, administraciones públicas, personal técnico, dimensión científica y otros agentes del territorio.
Una de las principales enseñanzas de esta experiencia fue comprobar que contar con la voz de las personas mejora los procesos colectivos. Escuchar lo que la gente siente, necesita, vive y propone, permite comprender mejor la realidad, tomar decisiones más cabales y fortalecer la capacidad de respuesta del territorio ante situaciones complejas.
Revivir El Valle dejó, además, un aprendizaje importante sobre el valor del enfoque comunitario: cuando se generan espacios de confianza, información y participación, la comunidad puede implicarse más activamente en la búsqueda de soluciones y en la construcción de su propio futuro.
El Proyecto Aridane parte de esa experiencia previa y le da continuidad, trasladando sus aprendizajes a una nueva etapa centrada en los aspectos sociodemográficos. Lo hace apostando por una manera de trabajar que pone el acento en las personas, en la colaboración y en la construcción compartida de respuestas para el territorio, en este caso, en relación con el reto demográfico del Valle.
Objetivos
El Proyecto Aridane nace con la premisa de que los retos que presenta hoy el Valle de Aridane no pueden afrontarse solo desde las administraciones. Hace falta conocer bien lo que está pasando, escuchar a las personas que viven el territorio y construir respuestas compartidas entre ciudadanía, administraciones públicas y recursos técnicos. Esa es la base del proyecto.
Aridane no se plantea únicamente como un proyecto de estudio o diagnóstico. Su finalidad es ayudar a organizar un proceso de trabajo conjunto que permita comprender mejor la realidad del Valle, identificar sus principales desafíos y avanzar hacia respuestas más coordinadas, más útiles y más conectadas con la vida cotidiana de su población.
El objetivo general del Proyecto Aridane es impulsar una intervención comunitaria que ayude a organizar la respuesta pública ante el reto (socio) demográfico en el Valle de Aridane, contribuyendo, a su vez, a reforzar la cohesión social y territorial. Es decir, trata de generar las condiciones necesarias para que la comarca pueda pensar y construir su futuro de una manera más colectiva, teniendo en cuenta cuestiones como la pérdida de población joven, el envejecimiento demográfico, las desigualdades entre zonas, la creciente diversidad humana y cultural, además de los efectos múltiples que todavía continúan presentes tras la erupción volcánica.
Metodología
El Proyecto Aridane se apoya en una metodología de intervención comunitaria orientada a favorecer la participación, la organización y la construcción de acuerdos entre los distintos actores del territorio. Su finalidad es contribuir a una respuesta pública más compartida, coordinada y conectada con la realidad social del Valle de Aridane ante los retos sociodemográficos que afronta la comarca, especialmente en el contexto posterior a la erupción volcánica.
La propuesta metodológica del proyecto parte de la idea central de que los procesos de transformación territorial son más sólidos cuando se construyen con la implicación activa de los principales protagonistas de la comunidad. Por ello, el Proyecto Aridane promueve el encuentro, el diálogo y el trabajo conjunto entre ciudadanía, administraciones públicas y recursos técnicos y profesionales, con el objetivo de avanzar hacia una mayor cohesión social y territorial en el Valle.
Un proceso comunitario es una acción social organizada que favorece las relaciones entre las personas, grupos, entidades e instituciones de un territorio para dar una respuesta consensuada y participada a sus propios retos. En el caso del Proyecto Aridane, ese reto tiene que ver con la necesidad de comprender y afrontar, de manera compartida, las distintas dimensiones del reto demográfico en el Valle de Aridane, teniendo en cuenta tanto las tendencias estructurales previas como las transformaciones derivadas del proceso volcánico.
Para desarrollar este proceso, el Proyecto Aridane se plantea a través de varias fases conectadas entre sí:
Se recopila y analiza información objetiva sobre la realidad geodemográfica y territorial del Valle, se estudia la respuesta pública existente y se escucha a los distintos protagonistas de la comunidad. Esta fase permite construir una base común de conocimiento sobre la situación actual, sus tendencias y sus principales implicaciones, incorporando también la percepción y la experiencia de la población. Entre sus resultados previstos se encuentran informes de análisis, materiales de socialización y una monografía comunitaria comarcal.
Ese conocimiento generado se comparte y se contrasta colectivamente para identificar cuáles son los principales retos y prioridades de actuación. A partir de este trabajo, se busca facilitar acuerdos entre los diferentes actores del territorio sobre los ámbitos en los que resulta más necesario intervenir y sobre la manera de organizar esa respuesta.
Una vez definidas las prioridades, se diseña una propuesta de acción o plan de medidas orientado a mejorar la respuesta de las administraciones públicas y reforzar la articulación territorial ante el reto demográfico. Esta fase pretende traducir el análisis y los consensos previos en propuestas concretas, viables y compartidas.
Se monitoriza el desarrollo del proceso y se valoran sus resultados, incorporando mecanismos de auditoría social comunitaria y herramientas que permitan revisar avances, detectar dificultades y mejorar las actuaciones a lo largo del tiempo.
Para hacer posible este recorrido, el Proyecto Aridane necesita contar con diferentes estructuras y espacios que actúan como soporte del proceso comunitario.
Espacio de Relación Institucional
Está concebido como el ámbito de encuentro entre las instituciones y entidades promotoras y colaboradoras del proyecto. En él se articulan la coordinación, el impulso y la orientación general del proceso, contando con la participación del Cabildo de La Palma, los ayuntamientos de Los Llanos de Aridane, El Paso y Tazacorte, la Universidad de La Laguna, su Fundación General y otras entidades vinculadas al proyecto, como la Fundación Canaria Reserva Mundial de la Biosfera La Palma, además de las organizaciones que puedan sumarse al desarrollo de la iniciativa.
Espacio Técnico de Relación
Reúne a recursos técnicos y profesionales de las distintas administraciones, servicios y entidades que desarrollan políticas públicas o actuaciones con incidencia en el territorio. Su función es favorecer la coordinación técnica, el intercambio de información, la lectura compartida de la realidad y la construcción de propuestas operativas en ámbitos relacionados con el reto demográfico y la cohesión socioterritorial.
Espacio de Participación Ciudadana
Está formado por la ciudadanía del Valle de Aridane, así como por el tejido social, asociativo y comunitario de la comarca. A través de procesos de escucha, encuentros y otros espacios de participación, este nivel incorpora las experiencias, necesidades, propuestas y prioridades de la población, reforzando su papel como protagonista activo del proceso.
Y, junto a estos espacios, el equipo comunitario constituye una pieza fundamental de la metodología. Es el recurso que acompaña, dinamiza y facilita las relaciones entre los tres protagonistas del territorio, impulsa las distintas fases del proceso y contribuye a sostener una dinámica de trabajo continuada en el tiempo. Su papel resulta clave para conectar análisis, participación y acción, y para asegurar que el Proyecto Aridane avance como un proceso compartido, útil y arraigado en la realidad del Valle.
Equipo
Vicente Manuel Zapata Hernández
Dirección académica del Proyecto Aridane
vzapata@fg.ull.es
Alexis Mesa Marrero
Coordinación del Proyecto Aridane
Geógrafo y gestor de proyectos sociales en el ámbito del asociacionismo, las migraciones, la interculturalidad, el desarrollo local y la intervención comunitaria. Interesado por la respuesta de las administraciones públicas en el ámbito de la convivencia, así como en la construcción conjunta y participada de modelos de organización de la ciudadanía orientados a procesos de cohesión social y de desarrollo territorial.
amesam@fg.ull.es
Coralie Adeline Culo
Equipo comunitario del Proyecto Aridane
Ingeniera agrónoma especializada en medio ambiente y desarrollo territorial, dedicada a impulsar procesos de transformación en el ámbito rural desde una perspectiva participativa y comunitaria. Durante más de tres años ha ejercido como mediadora rural en Francia, acompañando a personas agricultoras, artesanas y pequeñas empresas en contextos de vulnerabilidad, mediante procesos de escucha, análisis global y búsqueda de soluciones compartidas. Además, ha colaborado en proyectos ligados a la sostenibilidad, el desarrollo local y la dinamización de redes ciudadanas. Su formación en metodologías de investigación-acción aplicadas al desarrollo territorial le permite integrar enfoques de sociología rural en su trabajo. Su trayectoria está marcada por la mediación, la participación ciudadana y la construcción de relaciones de confianza.
cadeline@fg.ull.es
699 114 547
Ainara Barroso Quesada
Equipo comunitario del Proyecto Aridane
Licenciada en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad Complutense de Madrid y técnica superior en Gestión de Recursos Humanos. En el ámbito social, cuenta con experiencia como coordinadora de voluntariado en Chile, así como en distintos proyectos de voluntariado y desarrollo comunitario en varios países, trabajando con personas de diferentes edades en situaciones vulnerables. En Canarias, ha formado parte de iniciativas como BarriODS y el programa regional de intervención y gestión de la migración, Canarias Convive. En el ámbito socioeducativo, tiene experiencia como formadora con infancia, juventud y personas con discapacidad, desarrollando procesos participativos y de acompañamiento en contextos diversos. Su enfoque se centra en la participación comunitaria y la generación de espacios de encuentro y escucha activa.