Reto (socio) demográfico
Antecedentes
El reto demográfico se ha consolidado en los últimos años como una de las grandes cuestiones públicas que atraviesan la planificación territorial, las políticas sociales y la acción de los diferentes gobiernos. No se refiere únicamente al número de habitantes de un territorio, sino al conjunto de transformaciones poblacionales que afectan a su equilibrio social, económico y territorial.
El reto demográfico se ha consolidado en los últimos años como una de las grandes cuestiones públicas que atraviesan la planificación territorial, las políticas sociales y la acción de los diferentes gobiernos. No se refiere únicamente al número de habitantes de un territorio, sino al conjunto de transformaciones poblacionales que afectan a su equilibrio social, económico y territorial.
Desde esta perspectiva, el reto demográfico ha dejado de entenderse como un problema sectorial o exclusivamente estadístico para convertirse en una cuestión de cohesión social y territorial. La Estrategia Nacional frente al Reto Demográfico subraya que estos procesos pueden poner en riesgo la sostenibilidad del Estado del bienestar, la igualdad de oportunidades y la vertebración del territorio, lo que justifica su tratamiento como una verdadera política social que realizar. Por eso, en el año 2017, la Conferencia de Presidentes acordó impulsar una Estrategia Nacional frente al Reto Demográfico, de carácter global y transversal, elaborada con la participación de comunidades autónomas, entidades locales y sociedad civil.
La importancia política del reto demográfico se refleja precisamente en esa forma de organización institucional. La respuesta se plantea desde una lógica de gobernanza multinivel y de cooperación entre administraciones públicas. La estrategia estatal prevé grupos de trabajo interministeriales, espacios de coordinación con comunidades autónomas y representantes locales, así como mecanismos de participación social. Además, se presenta el reto demográfico como una acción transversal de gobierno, conectada con la Agenda 2030, la cohesión territorial, la digitalización, la igualdad de género, el acceso a servicios, la actividad económica y las oportunidades de desarrollo.
Estrategia Canaria de Reto Demográfico
La Estrategia Canaria de Reto Demográfico y Cohesión Territorial, impulsada por el Gobierno de Canarias, tiene como gran objetivo avanzar hacia un desarrollo más equilibrado y cohesionado en todo el archipiélago, reconociendo que Canarias no puede abordarse como una realidad uniforme, sino como un conjunto diverso de islas y territorios con características sociales, económicas, ambientales y demográficas propias.
La Estrategia Canaria de Reto Demográfico y Cohesión Territorial, impulsada por el Gobierno de Canarias, tiene como gran objetivo avanzar hacia un desarrollo más equilibrado y cohesionado en todo el archipiélago, reconociendo que Canarias no puede abordarse como una realidad uniforme, sino como un conjunto diverso de islas y territorios con características sociales, económicas, ambientales y demográficas propias.
Su propósito es, por tanto, corregir desequilibrios, aprovechar sinergias entre territorios y construir respuestas diferenciadas allí donde los problemas son distintos, pero sin perder una visión común de cohesión territorial y bienestar colectivo para toda la ciudadanía canaria. Para ello, la Estrategia combina una perspectiva regional con otra insular y se apoya en una gobernanza multinivel, participativa y cooperativa, capaz de articular políticas ajustadas a cada realidad territorial. A partir de ese planteamiento general, la Estrategia concreta sus finalidades en objetivos específicos vinculados a los distintos tipos de espacio.
En los territorios en despoblación o estancamiento, se orienta a frenar la pérdida de población e incentivar la llegada de nuevos residentes, impulsar economías locales sostenibles mediante la diversificación, mejorar la calidad de vida asegurando un acceso equitativo a servicios básicos, promover el patrimonio cultural y natural como recurso de desarrollo, y reforzar la conexión entre estos territorios y los entornos urbanos para facilitar la movilidad, las oportunidades y la cohesión.
En los espacios intensamente ocupados, donde la presión humana, urbanística y turística es mayor, la Estrategia se dirige a promover un desarrollo territorial más equilibrado, mejorar la calidad de vida en las ciudades y los núcleos densamente poblados, reducir la congestión y favorecer una movilidad más sostenible, fortalecer la cohesión social y la equidad territorial, garantizar la cobertura y la capacidad adecuada de los servicios e infraestructuras, y promover una gestión ambiental más sostenible de recursos como el agua, la energía o los residuos.
Agenda Canaria de Desarrollo Sostenible
La existencia de la Agenda Canaria de Desarrollo Sostenible 2030 (ACDS 2030) se justifica por la necesidad de adaptar al contexto específico del archipiélago los principios y metas de la Agenda 2030 de Naciones Unidas. No se trata de una mera traslación formal de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, sino de su territorialización en una comunidad con singularidades muy marcadas: condición ultraperiférica, fragmentación insular, fuerte dependencia exterior, presión sobre los recursos, desigualdades territoriales y una elevada diversidad de realidades sociales, económicas y ambientales.
La existencia de la Agenda Canaria de Desarrollo Sostenible 2030 (ACDS 2030) se justifica por la necesidad de adaptar al contexto específico del archipiélago los principios y metas de la Agenda 2030 de Naciones Unidas. No se trata de una mera traslación formal de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, sino de su territorialización en una comunidad con singularidades muy marcadas: condición ultraperiférica, fragmentación insular, fuerte dependencia exterior, presión sobre los recursos, desigualdades territoriales y una elevada diversidad de realidades sociales, económicas y ambientales.
Por ello, la Estrategia Canaria de Reto Demográfico y Cohesión Territorial señala expresamente que la Agenda Canaria constituye la adaptación territorial de la Agenda 2030 al caso canario, atendiendo a sus necesidades y prioridades propias, y que se estructura en 294 metas canarias, derivadas de las metas globales, complementadas con indicadores territoriales asociados. De este modo, la Agenda Canaria se configura como una herramienta estratégica para afrontar de manera integral los retos presentes y futuros de Canarias.
La alineación entre la Agenda Canaria 2030 y la Estrategia de Reto Demográfico resulta, por tanto, plenamente coherente y necesaria. El propio documento de la Estrategia indica que las medidas frente al reto demográfico guardan una estrecha relación con los objetivos de la Agenda Canaria de Desarrollo Sostenible y que esa vinculación garantiza coherencia y complementariedad en la planificación pública que se realiza.
La Agenda Canaria 2030 aporta el marco global, integral y evaluable del desarrollo sostenible, mientras que la Estrategia de Reto Demográfico concreta ese marco en uno de los principales desafíos territoriales del archipiélago. Su alineación permite que la acción pública no avance de forma fragmentada, sino articulada en torno a objetivos comunes de cohesión territorial, sostenibilidad y equidad.